Sobre L'isola disabitata por Dr. Edward Green Professor of Composition and Music History Manhattan School of Music, USA

Aquí, un comentario traducido de un especialista que en su paso por Buenos Aires se vió atraído por la rareza de encontrar en nuestra cartelera: L'isola disabitata de F.J. Haydn, objeto de estudio en su doctorado.

Esta joven Compañía, e incluso llena de juventud, tiene todos los créditos de estos adjetivos: su acercamiento a la realización de ópera es fresco, con energía, imaginativo y lleno de vida. Y tienen otro crédito también, que como los otros, surgen de su juventud: son aventurados!!!. Solo vi una de sus producciones, L'isola disabitata de Haydn, pero puedo asegurar que por lo que han hecho aquí, creando la primera producción en Argentina (y quizás la primera de Sud America) de esta maravillosa ópera breve es seguramente lo que han hecho en sus otras producciones: buscar música de alta calidad y refinamiento que nunca ha sido presentada en su país (y quizás rara vez haya sido presentada en otros países). Solamente este hecho amerita rendir loas a este grupo y que tenga público conocimiento y apoyo. Sin embargo, cuando a esto se le suma la pura alegría que se evidencia en la realización musical (y los cantantes fueron uniformemente excelentes, como la conducción), el valor de los esfuerzos se hace aún más evidentes.

Déjeme decir una o dos palabras más sobre esta producción de Haydn. Soy un experto en Haydn, fue el tema de mi Doctorado en Música, por lo que pienso que tengo derecho a decir si la producción está en el verdadero estilo de este gran Maestro e incluso si trasmite su espíritu. ¡¡Ésta producción sí lo logró!! . Y si hubieron algunos sorprendentes toques modernos desde la puesta en escena (como tener cantantes haciendo lo propio desde cada posible ángulo en relación a la audiencia -arriba, al costado, detrás, así como la posición tradicional desde el frente-, o teniendo a algunos de los miembros de la orquesta momentáneamente parados como personajes mudos de la obra como el flautista convirtiéndose en un marinero que utiliza su instrumento como catalejo, o la soprano dejando caer desde las alturas letras realizadas en "stencil" que flotan por el aire hasta el público mientras que el libretista, Metastasio, pensó al personaje esculpiendo letras en una roca) . Así como inesperado, todo esto fue realizado con encanto y perfecta seriedad, por lo cual fue absolutamente convincente. ¡ Y no olvidemos que Haydn tuvo un vivo sentido del humor !, si Haydn es representado sin humor, entonces simplemente no hay nada de Haydn allí. Y el espíritu de Haydn estuvo muy vivo a lo largo de esta noche.

A su vez, es también importante decir que el director, Camilo Santostefano, tuvo una clara comprensión de la partitura de Haydn desde le comienzo hasta el final - sus tempi , formas, balances, la conducción dramática-. Y todos los cantantes fueron acertados para el estilo vocal. Ninguna frase Pucciniana en ningún momento (no es que la emisión pucciniana sea incorrecta para cantar Puccini, obviamente, pero cantar Haydn como Puccini carece de sentido como cantar Verdi como Bach). El canto fue verdadero, cierto, en el mejor sentido de la palabra: acertado en el estilo y el espíritu de la obra, y certero a su vez en la variedad de emociones sentidas por este variado grupo de personajes. (Es una ópera para 5 personajes, una de ellas -Cervetta- es un "espíritu natural" de la isla, nunca canta, no habla, ni una palabra, pero danza durante toda la obra, y lo hizo atractivamente).

¿¿Puede uno alguna vez, en las grandes casas de ópera, con compañías más viejas y experimentadas, asistir a realizaciones más acabadas que éstas??. ¿Son las orquestas de esas grandes compañías algunas veces más seguras que ésta en el sentido de la afinación??. Seguramente. Pero "acabado y seguro" no equivalen a belleza. ¡No equivalen a estar vivo!. Y al fin de cuentas, ¿qué es lo que esperamos de la ópera?, ¿no esperamos belleza?, ¿no esperamos algo lleno de vida?, ¿no es acaso emociones cálidas, profundas y vivas?

Bueno, dejen entonces que esta compañía gane en experiencia y refinamiento. Pero nunca dejen que pierda todas estas virtudes de juventud que nombré al comienzo, porque puedo asegurarles finalmente que lo que he vivenciado en la función del úiltimo domingo de Haydn fue ciertamente fiel a Haydn, y realmente fiel a una de las más grandes cosas que esperamos de la ópera: Vida!! Emoción!! Entusiasmo!!, y sorprendiendo con convincentes ideas teatrales.

Sinceramente,

Dr. Edward Green
Professor of Composition and Music History Manhattan School of Music, USA
www.edgreenmusic.org